27 de agosto de 2007

Noche en Ulaanbaatar

Vaya, vaya... volvimos a ver a Rafael. Añado que es el único español residente en Mongolia, ¡que valor! Sobretodo por los fríos inviernos que se estilan por estos lares. Gracias a él descubrimos los entresijos de la ciudad, está claro que la clave de los viajes es conocer gente del lugar, es otro nivel de experiencias.

En este caso nos llevó a tomar algo por ahí y después anduvimos jugando a un curioso juego. Así como en el juego de los huesos alguien explicaba las reglas y después comenzaba la partida, aburrida partida debo recalcar, en este juego comenzó la partida sin conocer las reglas, que íbamos descubriendo sobre la marcha. Al menos era bastante mas entretenido que los huesos, confirmado, y hasta aquí puedo leer.
Vaya, vaya, vaya toalla.