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29 de octubre de 2007

¡Hasta muy pronto, China!

Bueno, llegó la hora de dejar China.

Tras mes y medio por estos lares me voy con un sentimiento de pena; uno le ha cogido cariño a este país, pero también con algo de recelo hacia los comerciantes chinos y sus yuanes.

Aquí mi último envío desde China. Obsérvese que pesa 4.000 kg (cuatro punto cero, cero, cero kilogramos). Uno ya ha cogido experiencia en ajustar los gramos con el envío masivo de cubos.

En pocos días, ¡rumbo a Hong Kong!

24 de octubre de 2007

Tibet libre

Por desgracia, sobretodo para los tibetanos, hoy Tibet pertenece a China.

Anda, chinos, dejad a esa gente tranquila, que lo único que vais a llevar son centros comerciales y legiones de trabajadores perennes en busca de yuanes, yuanes, yuanes. Ni la lengua es parecida, ni la manera de pensar, ni la raza, ni nada. Los pobres tibetanos están atemorizados en su propia tierra; no pueden opinar sobre política, y a veces sobre ninguna cosa, por miedo al régimen chino. Por supuesto la religión también esta controlada.

¿En qué otro sitio si no se puede encontrar un grupo de policías retozando y jugueteando de esta manera? Jugando con el móvil, toqueteándose, tumbándose en los bancos... jur, jur, jur.

Ojala en un futuro próximo Tibet sea un país independiente, sin duda uno de los mas bonitos del mundo con insuperables paisajes pero sin avenidas llenas de tiendas y chinos estafadores durmiendo en el trabajo.

Estos niños merecen ser tibetanos

TIBET LIBRE con letras rojas (los escritos en rojo dan a entender protesta en la cultura china). Dicen que tienen controlada cualquier información e incluso internet, pero bueno, yo ya me estoy marchando de China y no creo que me encuentren.

23 de octubre de 2007

Tibet. Himalaya, el techo del mundo

Realmente paisajes que parecen sacados de una película retocada. Paisajes de Tibet, de una belleza única y con un aire de tierra lejana en el espacio y tiempo.


Que no falte el omnipresente yak, curioso animal que puede sobrevivir en altitud. Aquí un parsimonio yak en este pintoresco lago.

Aquí un yak siendo filete de yak. Riquiiiisimo.

Fue una suerte disfrutar de cada kilómetro en estos 5 días a través de estas tierras. Bueno, las largas horas de baches no fueron compatibles con la palabra disfrutar, pero incluso esas horas merecieron la pena.

Aquí, en un puerto a 5248m de altitud.

En este otro, desde los 5500m se pueden ver los picos mas altos de Himalaya, con el Everest como el pico más alto. El techo del mundo.

Me quedaría horas y horas viendo esta escena, salvo por el frío penetrante/cortante/paralizante que congela hasta por dentro.

17 de octubre de 2007

Lhasa - Katmandú. Llegada a la frontera con Nepal

La cosa se fue complicando el ultimo día y tuvimos serios problemas para alcanzar la frontera. El guia se negó a llevarnos hasta allí, dándonos a cambio 10 euros para que nos buscáramos la vida. Al menos nos ayudo a buscar un Land Cruiser para el día siguiente a las 6 am. Es todo un lío, porque la carretera, por llamarla así, cierra de 8 a 20, y la frontera cierra de noche, justo al revés.

"¿Qué ocurre si hay algún problema o el conductor no aparece?"
"Don't worry. I've fixed all, don't worry", dice Jamba, o Samba, o Jumba o como demonios se llamase.

6 pi em: el nuevo coche no aparece. ¡Ja! ¡Lo sabia, lo sabia, lo sabia! Jean Michele pensó en hacer autoestop la noche anterior, pero el mismo guia le dijo que era realmente peligroso, sobretodo si se metía en un viejo camión cargado de piedras, ya que muchos se despeñan por los acantilados. Ahora, un rato antes de las 8:00, el guia propone ir en camiones. ?#$% Malditos chinos...

El guia consigue parar un camión que pasaba por allí, pero solo hay sitio para tres. Los ingleses se meten en el sin preguntar. Malditos ingleses...

Y ahora, ¿qué? La carretera está a punto de cerrar y estamos en tierra, sin el nuevo conductor, con el que no consiguen contactar. ¿Habrá tenido un accidente? Es lo mas probable, pero tanto al guia como al antiguo conductor no parece importarle mucho. Vaya, vaya.

Si hay que decidir entre jugarse la vida en un camión o esperar un día mas, yo prefiero lo segundo sin duda. Al final, por los pelos y justo en el limite de la hora, conseguimos parar un autobús de turistas japoneses, que se compadecen de nosotros, nos hacen un hueco y recorremos con ellos los 40 km hasta la frontera con Nepal.

Qué odisea, los 40 km se hacen eternos. casi 6 horas de viaje por caminos INCREIBLEMENTE NEFASTOS. De hecho el camino esta esta en construcción, pasando por pequeños ríos y cascadas. Vaya riesgo. No vengáis por aquí nunca, es la carretera mas peligrosa imaginable. Algunas curvas ponen los pelos de punta, y mirar los acantilados enormes que están justo al lado de la rueda.



Oye, mira, con estos peligros no hay quien disfrute a gusto de las vistas del lugar...

Venga, que ya casi estoy en la frontera con Nepal.

Lhasa - Katmandú. Alojamientos

¡Y qué maravilla de hotel el primer día de viaje! Con televisión, camas cómodas y hasta con ducha, taza de wáter y jaboncitos. Y por solo 5 euros cada uno en habitación doble (tras una dura negociación de precio, en China todos los precios son negociables). La verdad que es el mejor hotel de 5 euros en el que he estado. El desayuno estupendo también. Es el mejor hotel de 5 euros en el que he estado jamas...



Pero no todo fue tan bueno, a partir de aquí se acabaron las duchas, la calefacción y las tazas de wáter. Por la noche hay -15 grados en el campo base del Everest, dormí con camiseta, manga larga, jersey, dos mantas y dos edredones. Y los aseos son... ¿aseos?

No hay agua corriente y en la última noche hasta se fue la luz.

Lo que se echa de menos el cuarto de baño de casa.

Y estas barbas mías siguen creciendo y creciendo.

Everest

EVEREST, con mayúsculas.

Todo lo que pueda decir del Everest se queda corto. La cosa/objeto/ente mas grande que he visto jamás. Magnifico, superb, extraordinario, majestuoso. ¡Bravísimo Everest!

Tengo que reconocer que se me saltaron las lágrimas al estar delante de semejante mounstro, en parte también por el frío que corta como cuchillos allí arriba. Y qué decir del sol, que abrasa, aunque al no haber casi aire, la parte que esta a la sombra esta congelada.

¿A que parezco un montañero de verdad? Por un día, sí.

El campo base, a 5200 m de altitud, es un lugar con atmósfera cargada de un aire místico, aunque mucho aire no hay, todo hay que decir. Desde aquí parten las expediciones a la cima.

No me puedo imaginar lo que deben sufrir los escaladores que lo intentan, ya que apenas se pueden dar unos pasos son acabar agotado. El cuerpo nota la altura, claro que lo nota: los labios se resecan rapidísimamente, duele la cabeza, sangra la nariz y lo más curioso de todo: sueños extraños (curiosamente todos los tuvimos !?). Por suerte ninguno sufrió con severidad el mal de altura, pero es bastante habitual. Como decía Gila, ¿para que subir? Ponerse a mear allí arriba y volver a bajar de nuevo.

Uno podría estar horas contemplando los 8848 m de esta preciosa montaña y decirse "no puedo creer que este aquí viendo esto". Ni templos, ni budas, ni museos, ni historias: Everest es una experiencia extraordinaria, más intensa que ver que tu numero sale en la ruleta o el sexo (bueno, depende). Solo por ver esta maravilla ha merecido la pena el viaje.

Absolutamente recomendable.

Lhasa - Katmandú. Dunas

El paisaje tibetano cambia extraordinariamente rápido. Puedes ver montañas repletas de vegetación y pocos minutos después un desierto.

Aquí sale mi figura dando saltos en unas divertidísimas dunas. Tan divertido o más que una piscina de bolas. La verdad que fue muy, muy entretenido.

Y cuando estábamos los seis ya un buen rato explorando las dunas, de repente aparecieron unos niños. ¿De dónde? Normalmente en cuanto para un coche, en cualquier sitio, aparecen niños de debajo de las piedras, pero... ¡aquí no hay ni piedras! Aún nos estamos preguntando de dónde demonios salieron esos niños. Un hecho inexplicable, magia pura.

Lhasa - Katmandú

Conocemos a Jean Michele, un simpático y viajero francés, muy animado, que nos acompañará durante unos cuantos días. En la foto aparece a la izquierda. Con el compartimos un coche desde Lhasa a Karmandú, aunque nos falta un cuarto individuo para rebajar gastos. Por suerte conocemos a tres ingleses y alquilamos todos un minibus, en lugar de un Land Cruiser para cuatro (grean error y no por los ingleses, sino por el vehículo).

Mark: un autentico showman que es capaz de clavarse 36 palillos en la cabeza, y muy enérgicamente! Sí, señora, 36.
Rebecca: la única chica del grupo. Hay que ver lo que cuesta descifrar lo que habla.
Ant: un joven inglés que estará 4 ó 5 años viajando. Sin estudios, pero futuro escritor con experiencias en su haber. Sin duda un gran viajero, como así lo demostrará.
Conductor tibetano: no habló con nadie salvo con el el guía. Conductor agresivo es. Se mete por cualquier sitio. ¿Cuánto tardará en romper el coche? Yo me ofrezco para apostar (apuesta segura).
Guia tibetano: Se llama Jimba, Samba, Jumba??? Casi tampoco habló con nosotros, salvo para pedirnos yuanes, pasaporte, etc.

5 días de viaje, por todo tipo de caminos y escenarios. Genial.
El miniautobus se rompió a las dos horas! Dos horas duró, empezamos bien... Normal, el conductor le metía caña sin frenar en los baches y en muchas ocasiones saliéndose del camino, yendo campo a través. Jean Michelle y yo sufrimos especialmente los vaivenes en la parte de atrás.
Mientras vino un segundo miniautobus de repuesto decidimos montar en el tractor de un lugareño tragando polvo tanto yo como mi cámara; toda una experiencia:



Tashi dele! dice el pequeño tibetano.

También ocurrieron otras muchas historias (ataque de un yak, etc) que omito de momento.

10 de octubre de 2007

Canon 24-105 L. Un nuevo juguetito

Ya le tenía echado el ojo hace tiempo, ahora por fin he comprado esta maravilla de objetivo. Serie L, la gama mas alta en calidad de Canon, que viene a decir que vale muchos euros. Aunque aquí en China me ha costado 250 euros más barato que en España.

Ya puestos, también compre un filtro B+W y otra tarjeta de 4 Gb (ya contare que paso con la que compre en Beijing... malditos chinos timadores).


Fue bastante curiosa la compra, porque en la tienda no hablaban ingles y tardamos Ángel y yo en realizar la compra (el compro una fantástica cámara bridge) algunas horas. Sí, sí, horas...


Nos comunicábamos a traves del google translator, de risa. Una de las frases que el traductor escupió me hizo mucha gracia: "we do not sell fakes"! Como para fiarse de estos chinos. Además, la tarjeta no era aceptada por la máquina de la tienda, lo que me llevó a iniciar un procedure bastante tedioso consiguiendo sacar dinero varias veces seguidas de un cajero, tras caminar por el infernal tumulto de gente de Chengu. Después supe que con tanto sacar dinero la tarjeta había sido bloqueada por el banco por "movimientos sospechosos".


El caso es que nos dio tiempo a ir a comer, porque la cámara de Ángel no la tenían en la tienda, y vete tu a saber de donde la mandaron traer. ¿Aún esta en el aeropuerto? Estos chinos hacen lo que sea por vender.


Después de la compra, al cuarto de baño los dos corriendo; el restaurante de hoy no debió ser muy bueno, aunque este no tenía ratas ni cucarachas como los de otros días.

Lhasa. El Potala

Y en el centro de Lhasa, El Potala. Antíquisimo palacio guarida del jefe de los Lamas, ahora exiliado en India.

Por supuesto no visite ni visitare su interior, a pesar de que las guias dicen que es fantástico de la muerte, etc. Yo ya me retiré de la vida turística y no quiero saber nada de colas y ventanillas. Lo que sí es realmente impresionante son los alrededores del palacio.

Todo gira, los religiosos giran alrededor del templo, haciendo girar un chirimbolo consigo, y a su vez hacen girar unos cilindros que circundan el palacio entero. La Tierra gira, la vida es cíclica, etc. En tu próxima vida puedes reencarnarte en un yak, ¿quien sabe?

Gira, gira, gira... Ojo, pero en sentido horario siempre.

Tibet. Lhasa

Al fin en Lhasa, uno de los puntos claves del viaje.

Lhasa, ciudad sagrada y destino de innumerables peregrinos. Situada a 3700 metros de altitud, en el corazón de Tibet.

Al llegar, no parece que el aire sea distinto, ERROR. Claro que sí es distinto, y uno lo nota al dar cuatro pasos rápidos y ver que le falta el aire. Subir a la habitación del tercer piso supone todo un esfuerzo, sobretodo el primer día. En mi caso no lo estoy pasando demasiado mal por ahora, de momento me ha sangrado la nariz tres veces y ya esta. El segundo día la cosa va mejor ya.

Los peregrinos son de verdad, algunos incluso tardan años en llegar, agachándose y tumbándose en el suelo cada dos o tres pasos. El choque cultural es tremendo, se ven cosas realmente sobrecogedoras.


Así una y otra vez delante de este templo, donde se mezclan olores y gentes que mas bien parecen de otra época.

Y por supuesto, girando, girando y girando...

Deambula gente muy, muy pobre, que incluso piden a otros solo un poco menos pobres que ellos.

Realmente impactante la atmósfera de Lhasa. Si además uno profundiza en costumbres y creencias la cosa pone los pelos de punta. Para los menos sensibles, documentaros acerca del "entierro celestial" que aquí practican.

A la vista de todo esto, uno se plantea seriamente si la religión es buena o no. Yo hasta ahora pensaba claramente que no, ahora lo empiezo a dudar... Al menos toda esta gente, que vive en condiciones muy duras y en ocasiones limites, tiene algo en que ampararse.

Tren camino a Lhasa

Por fin llego el día de llegar a Tibet, un destino soñado desde siempre.

Es toda una suerte contar con la recién inaugurada línea ferroviaria hasta Lhasa, la más alta del mundo y un proyecto descomunal y enormemente caro afrontado por el gobierno chino. Al contrario que en avión, en tren se pueden ver los paisajes, que son 10, además de ir subiendo poco a poco en altitud. Duración: 44 horas desde Chengdu.


Aquí el lago a mayor altitud del mundo:

El tren tiene salidas de oxígeno, por si a alguno le da un yuyu, y tienes que asegurar por escrito que no tienes enfermedades y puedes sobrevivir en altura.

La verdad que ese oxigeno del tren olía más bien a combustible.

Recomendación naranja: venid a Tibet lo antes posible. Razones:

-El visado es fácil de conseguir. Sólo por ser europeo uno cuenta con esta GRAN ventaja que no mucha gente del planeta puede disfrutar. Para muchos es literalmente imposible conseguirlo y para otros muchos es inviable económicamente.
-El euro es una moneda muy fuerte (si es que esto de ser europeo es todo un lujo). Los precios aquí son de risa.
-Tibet es ESPECTACULAR.
-Tibet es auténtico, aún. Puede no sea así dentro de no muchos años, con al invasion china.
¿Alguien da más? Si además tenéis salud, no dejéis pasar la oportunidad, ¡no os arrepentiréis!

8 de octubre de 2007

Cosas de chinos. Segunda parte

Es habitual encontrar ábacos en muchas tiendas, e incluso en el banco central de China.

¿Qué hay de comer hoy? Veamos la carta...

En una ocasión vi como un chino llevaba en su bicicleta un perro metido en un saco, a golpes con el para que dejara de ladrar. Después entro en un restaurante.

¿Por qué se ríen de mí los chinos? Los occidentales llaman mucho la atención, y si además uno tiene una figura esbelta, apaga y vámonos. Si en Guilin la gente se paraba y hacia bromas con mi altura, en Chengdu ya es exagerado. ¡Se avisan unos a otros y se ríen de mi en grupo! ¡Ja! Sólo les falta rodearme y señalarme con el dedo mientras se parten de risa... Menos mal que yo me rio aún más de ellos y de sus absurdeces. Otra persona con la autoestima mermada se iría de allí llorando. Muchos de ellos quieren hacerse una foto conmigo, como este minichina, que ni con la pagoda sobre su cabeza alcanza mi altura.

Inventos chinos hasta hartarse. A todo le ponen lucecitas y música!!! Aquí un Magic UFO más. Este no vuela pero hace equilibrios muy, muy sorprendentes.

Tiendas de todo a 1 o 2 yuanes (10 o 20 céntimos). Y tienen cosas parecidas a las tiendas de 100 pesetas de España.