10 de octubre de 2007

Tibet. Lhasa

Al fin en Lhasa, uno de los puntos claves del viaje.

Lhasa, ciudad sagrada y destino de innumerables peregrinos. Situada a 3700 metros de altitud, en el corazón de Tibet.

Al llegar, no parece que el aire sea distinto, ERROR. Claro que sí es distinto, y uno lo nota al dar cuatro pasos rápidos y ver que le falta el aire. Subir a la habitación del tercer piso supone todo un esfuerzo, sobretodo el primer día. En mi caso no lo estoy pasando demasiado mal por ahora, de momento me ha sangrado la nariz tres veces y ya esta. El segundo día la cosa va mejor ya.

Los peregrinos son de verdad, algunos incluso tardan años en llegar, agachándose y tumbándose en el suelo cada dos o tres pasos. El choque cultural es tremendo, se ven cosas realmente sobrecogedoras.


Así una y otra vez delante de este templo, donde se mezclan olores y gentes que mas bien parecen de otra época.

Y por supuesto, girando, girando y girando...

Deambula gente muy, muy pobre, que incluso piden a otros solo un poco menos pobres que ellos.

Realmente impactante la atmósfera de Lhasa. Si además uno profundiza en costumbres y creencias la cosa pone los pelos de punta. Para los menos sensibles, documentaros acerca del "entierro celestial" que aquí practican.

A la vista de todo esto, uno se plantea seriamente si la religión es buena o no. Yo hasta ahora pensaba claramente que no, ahora lo empiezo a dudar... Al menos toda esta gente, que vive en condiciones muy duras y en ocasiones limites, tiene algo en que ampararse.

1 comentario:

DaViD dijo...

Muy pero que muy bonito.

Que envidia me das tio. Tu si que sabes escoger.

Por las fotos, Lhasa me recuerda mucho a algun lugar que yo visite en el llamado SilkWay (No me preguntes el nombre ya que no sabria decirtelo). Solo se que rezaban igual que los de tu foto, la gente pauperrima pidiendo era igualita a la anciana de la foto y todo estaba lleno de templos y templos :)

Sigue asi campeon!

Un saludo