4 de octubre de 2007

El transchiniano. De Shanghai a Guilin

Atrás quedó el Transiberiano, ahora esto se parece, pero en versión china. Llevo desde Moscú así, salvo el trayecto desde la frontera entre Mongolia y China hasta Beijing, que fue en autobús cama.

Esta vez de Shanghai a Guilin son sólo 23 horas. Literas de tres pisos, no hay compartimentos y sí muy poca intimidad.

Qué buena idea es llevar una bandera de España y olé.

Aquí una diminuta viajera del tren.

Añado que Ángel y yo somos los únicos pasajeros no chinos del tren. Las anécdotas y peculiaridades de los chinos-de-tren las dejaré para otra ocasión, pero aseguro que viajar mezclado con ellos no tiene desperdicio.