8 de agosto de 2007

El viaje que casi acaba antes de empezar

Seré breve, este chisme esta en cirílico y no es nada fácil andar con esto. Siento no escribir con tildes, etc

Pues sí, a pesar de llegar al aeropuerto con muchas horas de adelanto, porque a mi me encanta estar en los aeropuertos, a la hora de facturar, la asalariada que emitía la tarjeta de embarque, me comunicó que no podía subir al avión: para poder entrar en Rusia se debe tener también un billete de vuelta (!!!). Blanco me quedé. La mujer hizo dos llamadas, con el mismo resultado, no sólo es necesario un visado muy complejo de conseguir, incitación generada por alguien del país y un seguro especial (no vale cualquiera), sino que también piden esto... ¡¡y ahora!! Cuando ya había mudado de blanco a azul, pensé que aquí se acababa todo, qué viaje tan corto, sí. Si llegara así a Rusia, sería repatriado en algún avión cuando hubiera un hueco libre, quizás el mismo día o días después, estando prohibido mantener contacto con nadie allí. Pensé también en cambiar mi ruta, eliminando China, pensando rápido, pero no era nada fácil pensar rápido en semejante situación. Pues empezamos bien... Tras insistir un poco mucho, la mujer del mostrador hizo una llamada a un ruso (según sus palabras) y milagrosamente dijo que no habría problemas. ¿Seguro? Sí. Segurísimo, sí,sí. Y así fue, pude entrar en Rusia tras casi 5 horas de vuelo y al menos dar comienzo a mi viaje.

Añado que allí mismo en Barajas conocí a mis acompañantes valencianos en la primera parte del viaje:Antonio y Ester. Hay un tercer acompañante, también de Valencia que llegara mas tarde al haber pedido una conexión de vuelos. Curiosamente de 4 componentes iniciales, casi el primer día llegan sólo dos... en fin.