14 de febrero de 2008

Aquí estoy de nuevo, Christchurch.

Cosas del destino, aquí he vuelto a parar, en Christchurch.
Como no me gusta repetir decidí buscar otro alojamiento, y como estoy un poco harto de los jóvenes mochileros europeos que invaden todos los backpackers de Nueva Zelanda (varios días con ellos en el autobús ya es mas que suficiente), cogí una habitación individual.
¡Y que habitación! Algún buen vendedor la anunciaría como "íntima" y "acogedora":

Tengo que decir que no es, ni mucho menos, la mas pequeña en la que he dormido en este viaje; aquella de Hong Kong era aun mas diminuta, ya que la pared tocaba los pies de la cama, en espacio que aquí hay para abrir la puerta, allí había un liliputiense cuarto de baño y sobre la cama, un televisor colgado.

El caso es que por fuera tiene muy buena pinta el edificio:

3 comentarios:

CHIC-HANDSOME dijo...

great week

Mamen dijo...

Pero se te ve feliz, jajajaja. Si al menos no dabas con la cabeza en el techo...porque con lo alto que eres tú...jijiiji.
Perdón es que leo y no puedo evitar comentar, me voy a tener que atar las manos. :-):-P

Josan dijo...

Bueno, por lo menos parece limpio... Desde luego, no nos pagan lo suficiente