17 de febrero de 2008

Nueva Zelanda. Ferry.

Tengo que cambiar de isla y para ello coger un ferry, con lo que me viene a la cabeza el ultimo en el que subí, lleno de mosquitos, asientos incómodos y olor a combustible. No diré que fue en Tailandia para no arrojar malas letras sobre mi amado país.

En este caso el barco, que todo se traga como se ve en la siguiente foto, no estaba ausente de lujo, pese haber sido fabricado (quizás no decorado) en España.

No es una autopista, señora, ¡es el interior del barco!



Vivan las estancias cómodas. Me han entrado ganas de rescatar una vieja intención de realizar un crucero de alto lujo, nada de medias tintas. ¿Quien se apunta?

1 comentario:

Mamen dijo...

Pedazos de viajes os haceis todos, de verdad que me dais una envidiaaaaaaaaaa snif snif