19 de marzo de 2008

Isla de Pascua. Ernesto.

En el mismo aeropuerto de Tahití, poco antes de tomar un vuelo a Isla de Pascua, me encontré de nuevo con Darío, aquel viajero (auténtico viajero) d e 95 países, que ya lleva 98. "¡Y no me enviaste la foto!" me recriminó con razón nada más verme. Cierto, mil perdones, pero a mi paso por las islas del Pacífico apenas usé internet. Él viaja ahora a Los Ángeles, pero su amigo Ernesto, de Uruguay, lo hará en mi avión.

Fue corto, pero muy intenso y divertido compartir contigo, Ernesto, la estancia en Isla de Pascua.

Decir que este uruguayo está dando la vuelta al mundo en 30 días, por razones que no vienen a cuento. Pero es un viajero valiente y atrevido. Aquí le vemos en esta imagen que se me presentó mientras esperaba la cola para facturar. A la izquierda, un grupo de japoneses siendo instruidos por el guía de turno. Todos escuchando con atención al guía, que les da masticados todos los procedures, consejos, los papeles en orden, dónde ir y qué decir. A la derecha, Ernesto, buscando el billete en su caótico equipaje, viajando con billete sólo de ida, aun sabiendo que será muy difícil salir de Isla de Pascua a Santiago porque está todo llenísimo hasta vete tú a saber cuándo (yo llamé en diciembre y ya estaba completo). Pero Ernesto es de los míos, no teme a esas cosas. Sin duda prefiero su manera de viajar que la de los nipones. ¡Olé por ti!

Y claro, como su paso es fugar por cada lugar, aún no le dio tiempo de quitarse el sombrero chino. Aquí le vemos en las calles de Isla de Pascua.

Y en esta otra aplicándose la "crema curativa y vitaminada del doctor Selby", que lo mismo vale para quemaduras como para heridas o cualquier otro mal digno de remediarse.

¡A mi estas cosas me encantan! Asegura usarla durante toda la vida, y funciona, a pesar que alguien lo analizó y dijo "¡pero si eso no tiene más que vitamina A!".

Espero coincidir contigo en algún lugar del globo en los futuros.