19 de agosto de 2007

Transiberiano. Tren Irkutsk - Ulaan Baatar

Ojo, que este tren ya tiene privonitzas mongolas. Y los vagones, algunos, ya no son de la red ferroviaria rusa.

Siguiente película (formato continuo, no olvide). Justo en el anden del tren, conozco a dos malagueños: Pepe y Pablo, que son padre e hijo y están haciendo el Transiberiano. Son dos personas muy interesantes y enseguida salta a la vista que son bastante cultos y las cosas que salen de su boca no son meras conversaciones triviales. Lo que más me llamó la atención de todo lo que me dijeron es que el abuelo de Pablo, ya fallecido, invitaba a toda la familia una vez al año a un gran viaje, incluídos nietos y parientes cercanos hasta cierto punto bien delimitado. ¡Qué gran idea! La apuntare con letras grandes porque es una de esas cosas que me gustaría hacer de viejo, reunir a toda mi prole y hacer un viaje en masa al extranjero.
Casualmente los malagueños están en el compartimento contiguo al mío. ¿Con quién me ha tocado compartir habitación esta vez? Pues el mecanismo es exactamente igual al de una máquina tragaperras, tú esperas a ver si te ha salido un limón y dos sietes o tres peras. Esta vez me ha tocado un armenio y dos coreanos. No sé por cual empezar porque tiene tela la cosa. El armenio es un tío enorme que no habla con nadie y va acompañado de una garrafa de cerveza de 5 litros. De hecho me recuerda a aquel personaje de El milagro de Petinto que iba con la bombona de gas. Es raro y tiene un lío de papeles, más raros aún que él, de mucho cuidado. De hecho no sé qué le pasa en la frontera que tendrá que bajarse. Y los coreanos... resulta que tienen más amigos coreanos en el vagón y en cuanto me descuide montaron un party cupé de coreanos en mi habitáculo!!! Juas, no paran de comer en todo el día y es muy difícil comunicarse con ellos, aun así son majos, incluso una de las coreanas de nombre Ran, que es pintora, hace un dibujo en mi libreta. ¡Gracias Ran! Además muy chulo el dibujito...
Ya casi al llegar me hice una foto con un niño mongol que andaba por el vagón.